Debe adaptarse al lugar de la práctica y a su luminosidad. En piscinas oscuras de baja luminosidad, opte por lentes claras o ligeramente coloreadas (amarillo, azul…). Al aire libre o en una piscina con una fuerte luminosidad, prefieren las gafas oscuras (negro, fumado…). Los lentes rosados favorecerían el contraste de colores y la nitidez, los verdes evitarían la fatiga en caso de nado prolongado.