Los bebedores de vino amateurs pueden querer tener más de un tipo de sacacorchos a mano. De esa manera, si tienes problemas con una botella de vino en particular El simple sacacorchos de tornillo es, como su nombre indica, el modelo más simple de todos. Tienes un asa a la que puedes agarrarte, con una varilla de metal con un gusano enrollado. Estos sencillos sacacorchos son pequeños y asequibles, lo que los convierte en un fantástico accesorio para tener cerca de su colección de vinos. Sin embargo, la principal desventaja de este tipo de sacacorchos es que requiere cierta fuerza en el brazo para extraer el corcho de la botella. A pesar de su decreciente popularidad, todavía hay muchos de ellos, incluyendo modelos raros o diseños muy bonitos que harán las delicias de los coleccionistas.Los sacacorchos de bolsillo, un subconjunto de la categoría de sacacorchos de tornillo simple, son algunas de las opciones más asequibles que encontrarás. Normalmente cuestan sólo unos pocos euros y, con la excepción del gusano, están hechos completamente de plástico. En lugar de un gran asa para agarrar, tienen un simple círculo lo suficientemente grande como para que puedas deslizar tu dedo para tirar hacia arriba. Incluyen una funda, para que puedas meterlos en tu bolso o bolsillo y llevarlos contigo a donde vayas.