Como hemos visto, el tamaño del toldo y su tecnología son criterios muy importantes a la hora de elegir. El precio también puede ser un criterio importante. Pero también piense en mirar de cerca la calidad del tejido. Después de todo, no sólo la comodidad, sino también la durabilidad de su toldo dependerá de ello. Hoy en día se utilizan diferentes materiales para hacerlos, pero los dos principales son el poliéster y las telas acrílicas. Están coloreados, y la mayoría de las veces se tiñen en la masa para limitar la decoloración bajo los efectos de los rayos UV. Generalmente, ofrecen una densidad mínima de 300 g/m2 para una buena durabilidad. Cuando no están teñidos en solución, es necesario poco tiempo en el sol Los lienzos acrílicos son particularmente conocidos por su calidad y facilidad de mantenimiento (una simple limpieza con agua o jabón suave es suficiente). Altamente aislantes y muy resistentes, son perfectos para soportar los ataques del viento y las condiciones exteriores. Además, también son tratados para resistir la humedad y el moho. Están coloreados en la masa, lo que asegura que mantengan su hermoso color original por más tiempo. Los tejidos de poliéster, por otro lado, son menos eficientes en cuanto a la resistencia a los rayos UV. Los tejidos de poliéster, en cambio, son menos resistentes a los rayos UV y se descoloran rápidamente por los rayos del sol, empañándose y volviéndose quebradizos, por lo que sólo son adecuados para un uso muy ocasional. El algodón, que se usó ampliamente para los primeros toldos de patio, está siendo sustituido por el acrílico por la sencilla razón de que presenta un alto riesgo de moho, desgarros y decoloración. Todas estas son desventajas que ahora lo eliminan de sus elecciones. Por último, los tejidos de entrada hechos de polipropileno no son en absoluto comparables a sus competidores de acrílico de alta gama. No son muy estéticos, son sobre todo incapaces de protegerte eficazmente de los rayos UV.